miércoles, 16 de noviembre de 2011

Compro, vendo o cambio...





Necesito un corazón donde habitar, una cama donde despertar, una boca que besar, unos brazos que añorar, algunos sueños compartidos, una mano que tomar, un “amor que hacer”,  una noche de luna en compañía.

Se busca pegamento para corazones rotos a alguien para no extrañar, una confianza ciega, una casa que habitar, se buscan sueños alcanzables, maletas enormes en las que quepa todo un pasado y buena parte del futuro, el presente lo llevo en las manos...

Regalo utopías, tangos gastados, cafés sin aroma, eufemismos trillados, situaciones del como nunca al como siempre, amores furtivos prohibidos y amantes distantes, llamadas de media noche, correos interminables y libros con culpa escrita en cada línea, impresa en cada página, obsequio colillas de cigarro apagadas en el olvido y orquídeas marchitas olvidadas en un café.

Vendo anhedonias añejas, nihilismos baratos, inseguridades aceptadas y remordimientos sin fundamento y solo por hoy cambio sentimientos por estabilidad, dono sensación de vacío y acepto mariposas multicolor absténganse crisálidas no están listas para salir y volar.

Urgen nuevas ventanas, paisajes verdes, cielos despejados, noches con luna, inviernos helados y fogatas de regocijo, árboles con ideas maduras que caigan al piso para ser usadas y niños corriendo por el jardín gritando mi nombre, veranos soleados, cansancio y sudores en la frente, otoños en el parque y primaveras libres de austeridad, escaleras de caracol plagadas de respuestas.


Si alguien tiene, encuentra, acepta, cambia o compra, es cuestión de avisar.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Malos pensamientos




Noches sudorosas, sensaciones extrañas que van más abajo que las mariposas del estómago…  palpitaciones casi al borde del estallamiento, humedad, secrecía, intimidad, complicidad de uno o más de los que puedas llegar a pensar, muchos puntos de partida, pocos caminos para llegar, sólo un destino final.
Fantasías, alucinaciones sensoriales extasiantes, recorren como electricidad cada poro del cuerpo, emanas libido indiscriminadamente, te conduces a universos inimaginables.

Suenas a bossa nova en una noche estrellada o a un tango en una tarde con brisa, sabes a tabaco, sabes a vino… hueles a incienso, sentirte es como aventarse en caída libre sin paracaídas, eres como la sensación de un lamento gitano.

Tardes tibias, noches templadas, tu imagen ahí, la tuya también… y tú  ¿te preguntas si estás tú?, también lo estás, armas el collage perfecto, haces embonar las piezas de tu rompecabezas hasta crear tu híbrido perfecto, tus manos, tus ojos, tu boca, tu esencia, partes diferentes de muchos “tú” en diferentes versiones, con diferentes formas, sin relación alguna entre uno y otro en diferentes tiempos, ahora ya no eres solo tú, estás formado de muchas piezas que yo elegí no para amar, sólo para sentir, para disfrutar, para recordar ese sabor a cítricos estridentes, ese vuelo entre ráfagas de viento, mis malos pensamientos suben de color, de tono, la intensidad aumenta conforme te alejas, no me interesas tú, me interesa no lo que te llevas sino lo que dejas, me interesa el nuevo tú que he creado y que espero nunca encontrar… opuesto a ti, diferente, excitante, nuevo…

Te inventé como la más cruel de mis ironías, como la mejor de mis autoflagelaciones, como mi mejor castigo, como mi peor enseñanza, como mi mejor amante… como lo mejor de lo peor.

Y de repente me conduces por caminos diferentes, llenos de luciérnagas, de aire tibio, tocas aquí, tocas allá… las sensaciones son tan diferentes que podrían describirse como nuevas, tu dibujas el mapa para llegar como un laberinto, entre más tardes en encontrar la salida, mejor, entre más te tardes para llegar, es mejor, busco… doy vueltas repaso los mismos lugares una y otra vez intencionalmente.

Te conjugo en 100 tiempos diferentes, te vuelvo un universo de posibilidades, te tomo, te dejo, te uso, te desecho… te vuelvo a tomar a mi total conveniencia, finalmente yo te he creado, yo te doy forma, mis malos pensamientos se vuelven tu estructura… mis malos pensamientos te crean, mis malos pensamientos te destruyen.

Cuando por fin exhausta yaces en tu cómplice lecho, vuelves a pensar una y otra vez cuanto lo mereces, cuanto lo necesitas, cuanto más puedes dártelo sin la menor culpa, sin el menor reparo, con la mayor libertad, tus malos pensamientos te conducen…

Y tú…  ¿Pides permiso a tu conciencia para tener malos pensamientos?

sábado, 22 de octubre de 2011

Invisible




Y cuando crees que ya nada más podía pasar sientes esa bocanada de aire en la nuca, inesperado, desorbitante, sorpresivo, cuando creíste que todo impulso yacía muerto, el corazón volvió a palpitar, nunca reviven las esperanzas, los muertos nunca se levantan… nunca el mismo fuego vuelve a arder, sólo es esa ola de recuerdos que se aproximan a ti aunque corras y corras logran alcanzarte atrapándote en una red hecha de hiedra, pica, carcome… lastima, quieres huir y corres, corres a prisa, veloz, agitada, furiosa, ansiosa, desesperada y cuando llegas al final del camino todo se vuelve grisáceo, oscuro… extraño, inhóspito.

Con el corazón empolvado y el baúl lleno de suspiros  continúas sin esperar nada sin obtener nada, te has prometido huir y no voltear para atrás con ese miedo de quedar atrapada en esos seductores instintos que te hacen querer regresar una y otra vez, con esa nueva extraña fuerza decides seguir, te sacudes las cenizas, sigues tu camino, deseando no haber vuelto jamás, de repente te detienes, dudas, tu corazón parece que va a estallar… piensas, lames tus heridas, ves las cicatrices, recuerdas las batallas, aquellas aguerridas y feroces batallas donde siempre salías victoriosa de repente recuerdas aquella última que casi te mata, paras, continúas y es entonces cuando volteas y está ahí amenazante, observando esperando a que pises en falso, observándote con esa mirada que ya conoces, sientes miedo, sigues pensando, dudas, vuelves a ver tus cicatrices y decides continuar caminas, corres, te desplazas lo más rápido que puedes esta vez sin volver la mirada atrás… crees que lo has conseguido, crees que estás segura, crees que jamás te encontrará.

Te escondes y refugias en territorios conocidos a sabiendas de que nunca se irá mientras tú no lo decidas, te preguntas y reafirmas, esta vez se ha ido, permanece latente… como un cáncer de olvido, la lepra del rencor acaba con él, mata los recuerdos y entierra las esperanzas, los pedazos de ser yacen por todo el piso, miras, tocas, sollozas, el dolor se extingue, la sensación de vacío te atrapa, el aire te falta, el corazón se detiene, las fuerzas se van, prefieres extinguirte que regresar, prefieres dejarte llevar por el hastío, te vuelves vapor, te deshaces en el aire, te vuelves invisible… simplemente te vas y no vuelves a estar más. 

viernes, 7 de octubre de 2011

El proceso de la desintoxicación amorosa, recesión emocional.



Toda ruptura, término, conclusión es un proceso difícil de atravesar, imposible de no vivir… específicamente cuando se habla de una relación amorosa, esa unión voluntaria entre dos personas que comparten cosas en común, que pasan tiempo juntas, que hacen de un yo un nosotros, que aprenden uno del otro, que se fusionan y permanecen juntas mientras lo que las mantiene unidas siga vivo, el amor, ese sentimiento típicamente irracional que permite ver la vida diferente, caminar entre nubes que produce extrañas sensaciones en el estómago y pecho principalmente.

Cuando toda esta embelesante situación termina por cualquiera que sea el motivo, el panorama se torna gris, cambian drásticamente las expectativas, el nosotros vuelve a ser yo, en el peor de los casos se pierde el rumbo y dirección… momentáneamente la vida se detiene y es necesario respirar hondo y tomar fuerzas para seguir caminando y volver a encontrar el camino transitado, hablar de separación de intereses que ya no son comunes presume cierta dificultad aparentemente imposible de superar en un abrir y cerrar de ojos, los recuerdos, las vivencias, las experiencias, los olores, los sabores, las sensaciones remontan a cada momento de esos “felices tiempos”…

Si bien es cierto que nada es para siempre y no todo dura una eternidad es importante rescatar cada momento que enseñó algo a quien tuvo la oportunidad de vivirlo, aquello que ayudó a ser grande a ser fuerte y en conclusión a ser mejor, las rupturas, separaciones y término de relaciones tiene un tiempo indefinido de asimilación dependiendo las condiciones en que esto se dé.

El proceso de duelo, necesario de vivir depende de cada persona, es imprescindible saber en qué momento decir adiós, gracias, hasta aquí. Resaltar los intereses personales que van por encima de la necesidad de compañía del miedo a la soledad, del temor a perder el confort  principalmente emocional, el miedo al cambio, el temor al dolor y al sufrimiento el volver a tener un nuevo “Sentido de Vida” (Logoterapia, Viktor Frankl) sólo y con amplias expectativas.

Al final del camino siempre habrá un buen escucha, una taza de café y muchas horas de catárticas pláticas, con el tiempo las sonrisas vuelven, los tonos grises desaparecen y se ha vuelto a caminar por la misma vereda llena de color, el miedo a volver a sentir de la misma manera se esfuma y el camino recorrido se agradece.
Las enseñanzas se adhieren inherentemente a cada quien, la personalidad evoluciona, se es más experimentado aunque no siempre más sabio, con el tiempo toda herida sana, toda herida se cura, todo amor pasado cicatriza y siempre se tiene la disponibilidad para volver a amar, no siempre es de inmediato, el tiempo sabia mente se toma el espacio necesario dejándonos listos para una nueva experiencia. Lo importante es no perder la fe… no dejar de creer, no en alguien más, sino en uno mismo.´

La irracionalidad emocional que se vive al enamorarse se repite una y otra vez a lo largo de la vida, de diferentes formas en diferentes manifestaciones… siempre estará ahí.
La identificación con otros y con uno mismo es un proceso de aprendizaje emocional, de adquisición de experiencias y de un cúmulo de sensaciones placenteras mismas que por malas que hayan sido en el pasado nadie se atreve a no repetir ese exquisito plato.

El vivir, el amar, el sentir, procesos propios de aquellos que se atreven a experimentarlo, ayer, hoy y siempre. 

jueves, 11 de agosto de 2011

Trozos de Agorafobia




“Sin más intención que conocer el mundo se encuentra ahí, representando un papel, uno o alguno ése que le tocó vivir, usando ese disfraz que a diario viste y calza para poder caminar sobre el asfalto caliente y duro además de soportar el roce con la multitud que lo rodea, en vez de orejas, usa parabólicas para captar la mayor cantidad de información y procesarla mientras degusta la primera taza de café del día, mirando un monitor, una pantalla, la cabeza baja, siempre, atento a todo y atento a nada, se le conoce como “el hombre de hoy”, “la mujer de hoy”… “

“Las ideas se entrelazan en la cabeza como marañas, como madejas de hilos donde no se ve ni el principio ni el fin, pensamientos absurdos, pensamientos lógicos, ganas de volar, de no tener ataduras, de aventarse por la ventana y sentir como se van desplegando las alas para emprender el vuelo.”

“Un día normal en casa, un despertar sencillo, cero pretensiones de casi fin de semana, planes para el siguiente mes, 500 gramos menos, algo es algo, el primer café del día junto con un nada hilarante cigarrillo. Los zapatos, pantalones, faldas y blusas junto con todos los accesorios del closet revueltos  en un solo color, tornasolada impresión, necesidad de usarse, vestirse y calzarse para el día de hoy, salir a la calle y pretender ser quien se es, no imitaciones, no mimetismos, el ambiente ya está bastante contaminado visualmente, modas pasajeras, estilos de vida, formas de pensar, un collage de situaciones y yo aquí como un punto de referencia.”

“Calurosa tarde de verano, apenas se moja la tierra y ya huele delicioso, platicas de ordenador, sentimientos confusos y un vaso sobre el escritorio, hielos flotando, gotas que mojan el caluroso ambiente que solo revolotea vapor y olores del pasado, hoy ya no es tan duro como ayer, hoy ya no es necesario correr, hoy solo queda esperar, el tiempo pasa rápido, la Navidad se avecina, los regalos, abrazos, peticiones y promesas, el amor…. Se fue, se alejó pero dejó su huella, hoy, solo queda esperar.”

lunes, 18 de julio de 2011

Ahora si... Mi florero necesita flores nuevas...


Horas y horas esperando un mensaje, una llamada un simple "Hola, estoy bien también te extraño"...
el segundero del reloj avanza lentamente... las horas se pasan como si estuviera castigada, las ideas por más que caminan siempre terminan en el mismo lugar, esto es a lo que se le llama "Masoquismo Voluntario", sé que no es lo mejor pero sigo ahí, estancada, esperando que algo bueno suceda, que algo mejor se presente, esperando sólo una oportunidad ¿de qué? mmmm... no lo sé, esta tarde llena de dramas infinitos, pláticas de relaciones insatisfechas, largas esperas de señales aunque sea de humo, me llevó exactamente al mismo sitio donde empecé...

La necedad me va a matar, es acaso ¿AMOR?... ¿Necesidad de compañía? ¿Costumbre? ¿Codependencia? ¿Todas y ninguna?
No sólo en el caso particular, en lo general, en lo que escucho, en lo que veo, en lo que me cuentan de la amiga de una amiga... en cosas cotidianas y ya tan comunes, es acaso que ¿todo debe funcionar así?

Lo único de lo que estoy segura es que si, mi florero necesita flores nuevas, estas están marchitas, sin vida, perdieron su color, su aroma y todo encanto...

Cuando los intereses no son comunes y las necesidades del otro no son las propias o no se les presta atención es necesario recapitular y tomar decisiones, el punto es...

¿Qué decisión tomar?

¿Qué podría traer un bienestar? El seguir ahí o el dejar ir...

¡HE AQUÍ EL DILEMA!

¡¡Necesito flores frescas para mi florero coloridas y aromáticas!!

viernes, 1 de abril de 2011

Grisel saltada... ¿Grisel quedada?






De repente hoy después de un montón de cafés y un par de horas de plática, camino a casa mientras una de mis amigas conducía empecé a repensar lo que tantas veces me ha pasado por la cabeza...

Reflexionar en todas mis amigas que en los últimos 3 años se han casado, han tenido una relación seria, han terminado y han regresado con las parejas del pasado de manera formal, han tenido hijos y las que siguen teniéndolos, las que en breve los van a tener y las que quizá en este momento están preparándose para ello, las que en 3 meses se casan para formar nuevas familias, un sin fin de uniones y establecimientos afectivos, de lazos emocionales y sanguineos... y yo, sigo aquí.

¿Que qué pasa por mi cabeza?


  1. La soltería
  2. El no formar aún una familia (y sin saber si quiero hacerlo)
  3. El montón de planes que hay maquinándose en mi perturbada cabeza. 
  4. El tener una pareja estable ... creo
Etcétera, etcétera, etcétera, es la dificultad de los pre treinta a caso? Conociendo a personas geniales, hombres mujeres, atraída a ellos por su simple genialidad y por el gusto por compartir.

El haber pasado por una relación tan tormentosa al principio que ahora corre entre nubes por lo fácil que resulta y el gran sentido de pertenencia que ya se posee. 

Todo esto me hace llegar a la conclusión de que no tengo jodida idea de que pasará con mi vida, aún ahora buscando un rumbo laboral, colocándome en "lo que me gusta" buscando oportunidades (mismas que me estoy cansando de buscar y no encontrar a la velocidad que las necesito)

Mujeres de mi familia, mis amigas, conocidas... CASADAS Y CON HIJOS... uniéndose y reproduciéndose como conejas, me hace pensar... ¿acaso eso de las uniones y relaciones duraderas no es lo mio?

Será que aplica el de "prima, hermana, amiga saltada... quedada"?

Mucha gente hace esas estúpidas preguntas "¿y tu para cuando?" 

Cuando a la par de que veo esas uniones me percato de las separaciones dolorosas, divorcios problemáticos, hijos de familias disfuncionales o parejas monótonas que se acompañan por compromiso moral o por el confort de no cambiar radicalmente de estilo de vida.

En realidad no me preocupa quedarme sola, me preocupa no sentirme satisfecha con cualquiera que sea la decisión que en su momento tenga que tomar. 

Como sea esto es un rollo mental intermitente que emerge de mis en ocasiones desolados pensamientos y que es fruto de mi preocupación por saber en qué termina la historia... como sea hay velas que nunca se apagan y que espero que cuando las necesite sigan ahí.

La meta no es lejana, es incierta...

No temo a la soledad ni temo a mi eterna compañía, temo insisto a no sentirme cómoda con nada de lo que tenga no hoy, ni mañana... ni nunca.

Como una boya flotando me siento en medio de un mar de opciones, quizá mi inestabilidad emocional es la que escribe por mi... como escritura automática.

Sólo espero que esta rara etapa pase pronto.

Sé que amo, creo ser amada ¿necesito que sea así? ¿sólo es la necesidad de sentirme acompañada o el terror de no querer sentirme sola? Quizá pronto lo sepa... o pretenda seguir viviendo en el "confort" eterno de no sufrir mi propio desengaño.

Como esto ya se puso dramático y más confuso que al principio.

Me resta decir... gracias ahhh lo necesitaba, he dicho. 

jueves, 27 de enero de 2011

Un Mundo lleno de posibilidades



Cinco meses y contando…

Parecía difícil el trance, sin embargo he sobrevivido, día a día, monotonía reina por doquier, aún así me gusta, gente nueva, gente vieja que parece nueva, gente de todo tipo, tamaño y color, un trabajo que SI me gusta, lo que detesto es el “modus operandi”, el poco tiempo que queda para mí, pero después de mucho estoy plena, completa, entera y satisfecha, pese a las dudas sobre mí, soy capaz y eso me alimenta.

Los amigos, ahí están y estarán siempre que los necesite, la familia ni se diga (tengo una hermosa familia)  el amor, viene y va, hoy ha vuelto aunque los pronósticos no me encantan por ahora estoy feliz…
Con un mundo lleno de posibilidades cuando saber qué se debe elegir, qué es lo mejor, en la crisis de los pre 30, a unos días de cumplir 28 muchas preguntas embargan llenan y sacuden mis desacomodadas ideas …
¿Estaré haciendo lo correcto? Bah! A quien le importa, solo a mí, sin embargo no dejo de pensar en los que me rodean, en si estará bien para ellos lo que hago, (ellos solo los que me importan obvio)

Creo que la edad no nos hace más viejos, nos hace más sabios y nos convierte en mejores personas, en el mejor de los casos...

Los días siguen pasando y yo sigo buscando algo mejor para mí, para no sentirme incompleta, es cuando me contradigo y pienso… ¿no que muy feliz? Pues sí, pero uno siempre quiere más, siempre busca más y porque no ir tras eso ya sea trabajo, cambio de casa, de trabajo, de pareja… lo ultimo no es tan fácil pero siempre hay por ahí un dedo para un dedal o como sea, el punto es pararme frente a un espejo y vislumbrar lo que busco de mí misma y para que buscarlo sin dejar de sentirme bien y no pasar por la dura metamorfosis del cambio que es SIMPLEMENTE necesaria…

Al ver a todas mis amigas, (las únicas y las mejores)  atravesando por esas cosas que dieron vuelcos enormes a sus vidas me pregunto incansablemente ¿eso es para mí?

Las parejas estables, los hijos, la vida de pareja formal y seria… ¿será algo que en algún momento llegue a experimentar? Y lo mejor… ¿me gustará? No lo sé por ahora estoy bien, me falta ese plus que necesito para levantarme con más energía aún y hasta que lo encuentre sea lo que sea y esté donde esté creo que estaré al 100.

En varios aspectos merezco más de lo que tengo y trabajo en ello, creo que falta poco…
Por ahora sólo reflexiono, pienso, planeo, invento e imagino, lo que venga después lo manejare a conveniencia, en este instante me vuelvo a preguntar

En un mundo de posibilidades infinitas
¿Qué elegir como "bueno" y a que saber decir NO?

Creo que el tiempo ayudará a tomar sabias decisiones.