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domingo, 5 de agosto de 2012

¿A dónde se fue?

El amor, los tiempos pasados, los amigos... el café y sus aromas...


¿Se escapó por la ventana?... Las caricias han muerto, perdieron su color... el amor se añejó, ha perdido su sabor, su calor.
Vive, cohabita... existe entre una nube de humo gris, se dispersa la desidia, va creciendo el desencanto, alguien lo mató, no fuiste tu, no fui yo, fue el tiempo, las malas costumbres... la desconfianza, el falso desamor en tiempos tormentosos.... ¿y ahora?

¿Qué pasará ahora?

A lo lejos se ve venir... el oscuro y profundo precipicio del olvido y la nada... ahí donde mueren las letras de las canciones, donde las fotografías se opacan y los corazones se rompen de manera inevitable, donde los recuerdos se petrifican y la libido desaparece... donde no queda nada más que esperar a que el tiempo transcurra y donde la vida se ve en blanco y negro... el sepia sería ostentoso para tan poco prometedor panorama.

Es el principio del fin... el corazón empieza a dejar de palpitar con tal fuerza, con tal exaltación...
Es triste haber tenido un lienzo lleno de oportunidades para llenarlo de color... Ahora yace desgarrado y sin color....

Te vas, me voy y lo que fue ya no será...

(¿Flores nuevas en el florero?... el tiempo lo responderá)

domingo, 11 de marzo de 2012

El lado vacío de mi cama...




Desde que recuerdo el lado izquierdo de mi cama yace vacío esperándote, quiero pensar “te has perdido y buscas el camino para llegar”… El lado izquierdo de mi cama permanece frío a veces cálido con tu presencia, a veces frío y más helado también con tu presencia… luce vacío ausente y en tonos opacos cuando entre sueños abro los ojos para ver si estás ya aquí.
Tu nombre, el nombre de él o el nombre de aquel han dejado huella pero ninguno permanece, se quedan en la historia, he pensado en comprar una cama más chica para no permitir que sobre el espacio y a las tres de la mañana cuando abro los ojos sigo acurrucada del lado derecho guardando tu espacio… esperando a que llegues.
¿cuándo será?, ¿cuándo estarás aquí?...
Llegué a épocas insomnes con la intención de no esperarte mientras dormía, llegaste a estar aquí y ni siquiera sentía tu presencia, eres como la sombra de aquel fantasma que se cansó de errar y caminó hacia la luz.
Eres el recuerdo de aquella terrible pesadilla que me despertó a media noche y me hizo abrazar la almohada, cuando mi corazón latía y mis cinco sentidos no lograban conjugarse.
El lado izquierdo de mi cama esté donde esté, vaya donde vaya siempre te aguarda, siempre te espera… siempre te busca.
Eso de la cama más chica no remedió la situación, el remedio es achicar el corazón y comprar una cama enorme, hacer un mapa de sueños y dejar de esperarte, un día simplemente abriré los ojos a media noche cálida y estarás ahí… durmiendo plácidamente en el lado izquierdo de mi cama, ocupando cada espacio de mi ser, cada espacio en mi interior…

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Compro, vendo o cambio...





Necesito un corazón donde habitar, una cama donde despertar, una boca que besar, unos brazos que añorar, algunos sueños compartidos, una mano que tomar, un “amor que hacer”,  una noche de luna en compañía.

Se busca pegamento para corazones rotos a alguien para no extrañar, una confianza ciega, una casa que habitar, se buscan sueños alcanzables, maletas enormes en las que quepa todo un pasado y buena parte del futuro, el presente lo llevo en las manos...

Regalo utopías, tangos gastados, cafés sin aroma, eufemismos trillados, situaciones del como nunca al como siempre, amores furtivos prohibidos y amantes distantes, llamadas de media noche, correos interminables y libros con culpa escrita en cada línea, impresa en cada página, obsequio colillas de cigarro apagadas en el olvido y orquídeas marchitas olvidadas en un café.

Vendo anhedonias añejas, nihilismos baratos, inseguridades aceptadas y remordimientos sin fundamento y solo por hoy cambio sentimientos por estabilidad, dono sensación de vacío y acepto mariposas multicolor absténganse crisálidas no están listas para salir y volar.

Urgen nuevas ventanas, paisajes verdes, cielos despejados, noches con luna, inviernos helados y fogatas de regocijo, árboles con ideas maduras que caigan al piso para ser usadas y niños corriendo por el jardín gritando mi nombre, veranos soleados, cansancio y sudores en la frente, otoños en el parque y primaveras libres de austeridad, escaleras de caracol plagadas de respuestas.


Si alguien tiene, encuentra, acepta, cambia o compra, es cuestión de avisar.

sábado, 22 de octubre de 2011

Invisible




Y cuando crees que ya nada más podía pasar sientes esa bocanada de aire en la nuca, inesperado, desorbitante, sorpresivo, cuando creíste que todo impulso yacía muerto, el corazón volvió a palpitar, nunca reviven las esperanzas, los muertos nunca se levantan… nunca el mismo fuego vuelve a arder, sólo es esa ola de recuerdos que se aproximan a ti aunque corras y corras logran alcanzarte atrapándote en una red hecha de hiedra, pica, carcome… lastima, quieres huir y corres, corres a prisa, veloz, agitada, furiosa, ansiosa, desesperada y cuando llegas al final del camino todo se vuelve grisáceo, oscuro… extraño, inhóspito.

Con el corazón empolvado y el baúl lleno de suspiros  continúas sin esperar nada sin obtener nada, te has prometido huir y no voltear para atrás con ese miedo de quedar atrapada en esos seductores instintos que te hacen querer regresar una y otra vez, con esa nueva extraña fuerza decides seguir, te sacudes las cenizas, sigues tu camino, deseando no haber vuelto jamás, de repente te detienes, dudas, tu corazón parece que va a estallar… piensas, lames tus heridas, ves las cicatrices, recuerdas las batallas, aquellas aguerridas y feroces batallas donde siempre salías victoriosa de repente recuerdas aquella última que casi te mata, paras, continúas y es entonces cuando volteas y está ahí amenazante, observando esperando a que pises en falso, observándote con esa mirada que ya conoces, sientes miedo, sigues pensando, dudas, vuelves a ver tus cicatrices y decides continuar caminas, corres, te desplazas lo más rápido que puedes esta vez sin volver la mirada atrás… crees que lo has conseguido, crees que estás segura, crees que jamás te encontrará.

Te escondes y refugias en territorios conocidos a sabiendas de que nunca se irá mientras tú no lo decidas, te preguntas y reafirmas, esta vez se ha ido, permanece latente… como un cáncer de olvido, la lepra del rencor acaba con él, mata los recuerdos y entierra las esperanzas, los pedazos de ser yacen por todo el piso, miras, tocas, sollozas, el dolor se extingue, la sensación de vacío te atrapa, el aire te falta, el corazón se detiene, las fuerzas se van, prefieres extinguirte que regresar, prefieres dejarte llevar por el hastío, te vuelves vapor, te deshaces en el aire, te vuelves invisible… simplemente te vas y no vuelves a estar más.